APP móvil mejora la adherencia a tratamiento en hipertensos mal tratados, es el momento de prescribirlas


(Alejandro Mauro) #1

Está lleno de aplicaciones en los store de Android y de Apple para recordar tomar la medicación, una suerte de pastillero virtual.

Pero, ¿sirven de algo?
Un grupo de investigadores realizó un estudio randomizado para ver si servían para hipertensión arterial y los resultados son relativamente alentadores, y los médicos deberían comenzar, a prescribir este tipo de aplicaciones para el manejo, al menos, de la hipertensión arterial mal tratada.

Link al estudio:

La hipertensión arterial, como la diabetes, son enfermedades crónicas silenciosas (o sea, no se nota que uno tiene la enfermedad). Esto genera, que muchas veces, los pacientes no adquieran la rigurosidad que el tratamiento requiere (si la medicación debe tomarse a las 7 AM, no es lo mismo que lo tome a las 8), y nunca es lo mismo no tomar la medicación.

Los hipertensos que, por más que consumen medicamentos, no logran controlar la hipertensión, son llamados refractarios a tratamiento y son un subgrupo de alto riesgo, el 50% que tiene mal control de la presión arterial es por mala adherencia al tratamiento (no lo siguen como una receta de cocina).

O sea, hay pacientes que tienen una enfermedad que es controlable con las drogas actuales, pero que no logran controlar la enfermedad por no tomar la medicación correctamente. Y lo peor, es que tienen un altísimo riesgo de infarto y ACV.

¿Qué hicieron los investigadores?
Le solicitaron a la empresa EVIDATION, que asiste a investigadores, que reclute a hipertensos mal controlados que requieren entre 1 y 3 medicamentos al estudio. La empresa reclutó pacientes enviando información a asociaciones de pacientes, publicando en foros de pacientes hipertensos y en redes sociales. Se les invitaba a participar de un estudio de hipertensión y se les daba 150 dólares por participar.

Se les envió a todos los participantes un tensiómetro bluetooth y se les pidió que se tomen la presión y la reporten. Sólo se incluyeron en el estudio, los pacientes que tenían entre 140 y 180 mmHg de presión (o sea, los que estaban mal controlados). Ingresaron al estudio 412 pacientes y se los dividió en 2 grupos

  • Grupo control (210 pacientes): siguieron el tratamiento tal cual como lo estaban haciendo, sin ninguna intervención. Se les pidió que otra vez reporten valores de tensión arterial a las 4, 8 y 12 semanas.
  • Grupo intervención con app (202 pacientes): se les envió un link para bajar la app Medisafe y se les invitó a utilizarla, y reportar los valores de presión arterial a las 4, 8 y 12 semanas.

¿Qué sucedió?
Los pacientes que utilizaban la app, tuvieron una ahderencia al tratamiento levemente mejor, pero el estudio no muestra que haya habido cambios importantes en el control de la hipertensión arterial.

¿Cómo se pueden mejorar estos resultados?
Cambiar hábitos es muy complejo y extremadamente difícil. Pero la tecnología parecería que nos puede ayudar. ¿Qué le faltó a este estudio? A mi entender, lo que falta siempre, la integración de las tecnologías.

  • La app debe estar conectada a la historia clínica electrónica, no exigiendo al paciente que “ingrese la medicación”, sino que la tome del sistema (a nadie le gusta tener que cargar datos en los sistemas). En el estudio se muestra que varios de los pacientes bajaron la app pero no la utilizaron.
  • La app debería estar sincronizada con un tensiómetro reloj como el nuevo Omrom HeartGuide (recientemente aprobado por la FDA), que no exija al paciente hacer algo distinto (tomarse la presión con un tensiómetro tradicional), sino que la toma de presión esté automatizada en el día y en la noche y que esa toma se sincronice con la app.
  • Los datos de la presión arterial del paciente y de adherencia al tratamiento deben alimentar al sistema de información donde el paciente se atiende y tener reglas automatizadas de soporte. Un mail de su médico, no de cualquier persona, diciéndole que las presiones que se reportaron o las tomas de medicamento no son las óptimas, puede cambiar el mal hábito.

2019 tiene que ser el año donde comencemos a integrar todas las estrategias y tecnologías para lograr el cambio.

Sólo un 20% de los pacientes que descarga apps de salud lo hace porque un médico se lo recomendó (Krebs, 2015). Esto tiene que cambiar.