¿El vaso está medio lleno o medio vacío?
Muchas personas al evaluar un proyecto de Salud Digital suelen comenzar destacando “lo mejorable”, “lo que se debería haber realizado” o “lo que no se les ocurrió”.
Otras personas comentan primero lo destacable de la solución y todo lo faltante son comentarios con ganas de ver mejoras en el futuro.
¿A qué se debe que algunos vean el vaso medio lleno y otros el vaso medio vacío?
Todos los proyectos TICS tienen esta dinámica de vaso medio lleno y vaso medio vacío. Si se informatizó la urgencia hay quienes ven el valor que tiene que ese proceso importante ya no viva en papel, mientras que el pesimista verá que el ambulatorio y el hospitalizado sigue en papel y no podrá creer que “no lo hayan informatizado aún”.
No existen recetas mágicas en la transformación digital en salud. Cada proceso a transformar requiere de un gran conocimiento de la cultura de la organización y del contexto. Soluciones que funcionan en un lugar, son rechazadas en otros. La implementación efectiva de software clínico requiere de un cambio cultural, y esos cambios son lentos.
Digitalizar es fácil pero transformar es muy difícil. Muchas veces al evaluar un sistema, se evalúa únicamente el componente de software (la digitalización), sin evaluar efectivamente la transformación (el cambio de mindset de los usuarios). Hay software con funciones limitadas pero que están muy bien implementados y han cambiado la forma en la que las personas viven un proceso. El pesimista verá todo lo que el sistema no trae, mientras que el optimista verá el valor que se creó al transformar efectivamente ese proceso a formato digital.
Los médicos conocemos muy bien esto porque nos dedicamos a promover cambios de hábitos no saludables en hábitos saludables. La transformación digital es cambiarle hábitos analógicos a los profesionales de la salud por hábitos digitales saludables. Y así como no podemos cambiar los hábitos de alimentación de una persona obesa sin involucrarla, no podemos cambiar y transformar los hábitos digitales sin involucrar a los profesionales de la salud que están en la trinchera.
Es importante a la hora de evaluar un proyecto de Salud Digital, enfocarse primero por ponderar lo bueno que tiene, buscar y hablar únicamente de todo lo positivo de la solución (el vaso medio lleno), para después de haber reconocido todo lo provechoso, ver cómo se complementa con más funciones y priorizarlas.
En informática en salud las soluciones milagrosas no existen y por ende siempre hay que equivocarse y hay que iterar una vez, otra vez y otra vez hasta generar real valor (los usuarios viven el sistema como un apoyo concreto a sus procesos). Por lo tanto si uno quiere tener la visión pesimista siempre va a encontrarle pelos a la sopa.